Pare ntodo

Me pregunto si puedo provocarme una falla hepática.

Carta a quien pretenda entender.

Mil veces mi cabeza me dijo cosas que no quería oír. Mil veces más me mostró cosas que yo quería ver. Por eso no confío en ella. No sé qué me pasa, no sé porqué soy así y no puedo controlarme.
Tengo esos estúpidos cambios de humor, esas ideas imprudentes y los impulsos de autodestrucción.
No sé porqué no me quiero. No sé porqué soy como soy.
A veces trato de ser mejor. Pero mi cabeza me gana.
No aguanto más. Tengo días del orto.
Duermo todo el día y mi cuerpo un así no tiene fuerzas. Me duele. Me duele el cuerpo. Me pesa.
Me pesa estar viva. Mi cabeza me muestra un camino más feliz.
Y no quiero empezar a hablar de la ansiedad. La ansiedad es la depresión reflejada en el cuerpo.
Ansiedad es cuando mi cabeza se pone borrosa, pienso tantas cosas que parece que va a estallar. Siento miedo, mucho miedo. Mi corazón late a mil por hora y mi cuerpo tiembla. El pecho se me hunde como si me hubieran dado la peor noticia posible en ese momento.  Los ataques de ansiedad a veces no los ve el resto. Pero el sudor frio, el corazón, el dolor en el pecho y el pánico que siento, por dentro, es incontrolable.
Estos últimos días fueron una mierda, me di cuenta que me volví a deprimir.  ¿Porque soy así? 
Quiero ser útil, quiero un trabajo. Pero más quiero sentirme bien y mi cabeza solo me dice que bien,  se encuentra en la obscuridad de la nada misma. Mi cabeza me dice que cortarme me va a ayudar a que el pecho me duela menos.
A veces tengo imágenes, ¿sabes? No las controlo. Juro que no las controlo. Me muestran a mi misma, me muestran el camino. Me muestran como necesito terminar con todo.
Y ahí me voy al carajo. La cabeza se pone borrosa, los pensamientos no se ordenan, siento que en cualquier momento ya no va a haber control. Pierdo la conciencia. Mi corazón se acelera. Me desespero. Ya ni sé cómo describirlo. Pero sé que me desespera saber que esa imagen me muestra lo correcto y yo, en cualquier momento; voy a perder la conciencia y ceder a lo que me pide.
¿Porque soy así? No tengo idea.
¿Puedo cambiar? Estaba en eso.
No me queda más que disculparme por ser yo misma, la mierda que soy. Me siento inútil, estúpida, nada querida, gorda, fea, abandonada, traicionada, atormentada, loca, insuficiente. Una carga por tener esta cabeza que nadie entiende, ni yo misma. Por perder la noción de la realidad, del tiempo y del espacio.
Me siento una mierda y pido disculpas por eso? Claro,  debería. Pero nadie me quita como me siento. Podría tener una vida más difícil, pueden decirme que soy perfecta, pintarme un cielo azul y aun así voy a tener este vacío en el pecho. Sigo siendo yo misma.
Y yo me quiero ir.

No sólo volvió el sentimiento, volvieron las pesadillas. Quiero llorar, aunque sea.
Es cómo el zumbido de un helicóptero.
Estaba pensando en los planes. Debería trabajar más en la psicóloga, no puedo.
No sé si las pastillas están ayudando, y ya me subieron la dosis. Eso es malo.
Quisiera despertar a Jaz, decirle todo lo que estoy pensando.

Ice ice baby.

Mi congelo. Voy a volver al suicidal's diary. A escribir. Necesito escribir. Hasta diría que sentirme un herminatio. Y tanto que lo detesto.
¿Me volví a deprimir o me quiero deprimir?
Tal vez debería tomar los remedios...
No me gusta ni cuerpo. Pero me gusta mi cuarto. Así, fisura y todo. Sino no sería Mich.
No me gusta mi vida. No hoy, no ahora, no sola en mi cuarto.
Cada día es una despedida.

Tenes un olor a p...
*Qué ira a decir???? No lo digas, no digas porro.*
...ucho.

Ansiedad.

No sé si me pegó el porro mal o qué, pero estoy teniendo pensamientos del orto. Y este colectivo de mierda que no viene...

En realidad, estuve teniendo días del orto. Al menos estoy de humor para escribir. Quiero dedicarle el tiempo (tengo que dejar de escribir eso). No puedo dejar de moverme, es eso.  Entonces solo muevo mis dedos y funciona. Yo que sé. Escribir sin pensar. Pensar escribiendo. Espontáneo. Extrañaba eso.
Volviendo al tema Mich, creo que lo primero que pensé fue que estaba re loca caminando por la cuadra de casa, recién había prendido el pucho, creo. Aunque casi estaba llegando a la esquina. Sí, estoy divagando porque ya no me acuerdo.
Tal vez es momento de escuchar música.

Quiero.

Quiero enamorarme de él y que él de mí.
Quiere ese trabajo y que ellos a mí.
Quiero esa amistad y también a él.
Quiero a mi hermano, acá conmigo. Ya.
Quiero estar bien, no querer matar mente.

De nuevo esperando, esta vez en el pasillo de psiquiatría, no el de psicología.

Pasaron los meses y todavía tenés cierto impacto en mí.
Pasaron tantos meses, de hecho, que en pocos días será un año desde que cruzamos aquellas primeras palabras silenciosas.
Tenías razón, las cosas podían cambiar. Podían mejorar. ¿Porque te equivocaste en la otra parte?
Extraño tu presencia, siempre tan ausente.
Sigo siendo un desastre. Pero no tanto como cuando caí a lo más bajo, luego de que te fueras.
¿Hay lugar en tu mente para mí, de vez en vez? ¿Y en algún otro lugar?
A veces desespero por que te carcoma la culpa.
Muchas otras pretendo que ya pasó. No hay manera de explicar como seguis en mi mente, como lograste escabullirte hasta lo más profundo de mi ser, examinar cada pequeña parte, solo para después terminar destrozandome en el más mínimo detalle.
Tu voz es lo que más me duele. Cada palabra tan llena de esperanzas.
Fue un placer haber caminado esta tierra con vos, a la distancia, aunque nuestros caminos se hayan alejado antes de encontrarse.
Parte de mí está feliz de que haya terminado.
Ahora ya no hay incertidumbre y puedo volver a mi antigua vida.
¿No?
Se puede volver a como era antes, ¿verdad?

Sigue girando.

Tendría que fijarme que hice la semana pasada. Volver a controlar mis días.
Creo que voy a estar unos días sin fumar. Vengo de, por lo menos, el fin de semana de gira. Está bien, no me voy a sentir mal o culpable por salir con mis amigos y fumar, amo eso. Pero últimamente me siento sin ganas. Me está costando levantarme a la mañana y tengo miedo que esto último sean las pastillas, creo que voy a suspender el porrito para dormir.
Y bueno, un día para desintoxicar no viene mal nunca, sobre todo cuando fumaste tanto, tantos días seguidos. Ojo, soy de fumar todos los días, pero llega un momento en que quiero bajar un cambio.

Me gusta leer sobre los signos, pero amo ser sarcástica al respecto.

Girlfriend situation.

Todos tienen novia.
Todos eh, hasta lo que en realidad no me interesan en sí.
Los que son lindos y me ponen tonta, y con los que puedo charlar normal.
Están los que parecen darme señales y los que no deben ni saber mi nombre.
Y están las confusiones y la inocencia.
El reloj que avanza para resolver al fin aquellas intenciones. La cita inminente.
Ahora estoy en una encrucijada moral por adelanto.
Y la peor parte, es que no me molestaría que pase.

Fisu se repota.

Sigo fisureando. Yendo al trabajo habiendo dormido nada. También me despierto mucho temprano.
Sólo para resumir: ayer había dormido, pero me acosté demasiado fumada y bueno, básicamente sólo fui al trabajo. Trabeje una hora más de lo que debía. A mí eso me encanta igual, eh.
El tema es que terminé de trabajar 1 AM, y 2:30, digamos, ya estaba en plaza Irlanda fumando.
Dormí una hora en la casa de mi negrita y a las 10 ya estaba en casa tratando de dormir.
Ahora son las 3 PM y estoy viajando. Me desperté hace hora y media, y aparte de desayunar y bañarme, mucho no hice.
Esta bien, yo eligo salir. Me gusta salir y distraerme. Creo que es lo mejor. Salir, estar con gente, socializar... eso es también lo bueno del trabajo.
Tengo que admitir que la parte de no encerrarme en casa me ayuda bastante.
Es un poco loco, ¿no? Estar con gente hace que te juntes con más gente. Además yo retomé amistades. Algunas más lejanas que otras, y otras más amistades que otras.

Fuck me

Acabo de notar que cuando me desperté estaba enojada pq no estaba la comida que quería y ahora me quejo de haber comido.

Oh no

No debería haber comido.
No debería haber comido.
No debería haber comido.
No debería haber comido.
No me dio el tiempo.
No me dio el tiempo.
No me dio el tiempo.
No me dio el tiempo.
El uniforme me queda más asqueroso que siempre.

Rant for foooood

Tampoco es que no coma nunca, pero es algo que se me reclama. Una vez que quiero comer y se comen mi comida. Comida que yo conseguí por el laburo...
Esta bien que casi nunca como helado... pero una vez que tengo ganas y ya veo el fondo.

Esperando

Como no escribí en el subte, escribo mientras espero a la psicóloga.
Hoy quiero leerle algo. Todavía no sé bien qué. Seguramente algo de acá, porque ya lo tengo a mano.
Releer lo que escribo, las cosas así, me cuesta demasiado. Entiendo todo lo que digo, pero a veces me cuesta caer que lo escribí yo. Que yo pasé por eso. A veces no me reconozco.
Duele ver lo que puedo llegar a ser.

La música me dio ganas de dormir abrazada y un nudo en el estómago. Al menos no me trajo el recuerdo de un alguien.

Al trabajo

Bueno, al menos sigo escribiendo en el colectivo.
Incluso para no sentirlo tan así, fue un buen día. El mejor hace semanas creo. De nuevo, si cuando salgo del trabajo mi madre no me obliga a comer, voy a estar bien.

Quiero escribir. Quiero escribir más. Quiero el hábito de nuevo. No sólo la necesidad.
Perdí eso, perdí la acción de sentarme a escribir.

Random

Ir por la calle con el pucho, con la música, totalmente concentrada en eso. Cerrandome de todo el resto. Debo verme "interesante". (Por ser amable)

Workworkwork

El uniforme del trabajo acentúa mi pequeña obsesión con los tipos de cuerpos como y donde se marca cada uno. Las panzas, las panzas. Me fijo en como le cada a cada una.

Cuantas veces mi cabeza se ha sobrecalentado y frenado en plena jugada? Miles. Cuantas me di cuenta?

Volviendo a casa.

Que sé yo. No daba.

Feelings and food.

Hoy me sorprendí a mi misma relacionando los sentimientos con la comida.
Me levanto, descubro que ya había café hecho. Me comí un par de galletitas de chocolate mientras lo calentaba.
Me quería hacer una tostada para él café... descubro que la plancha estaba sin lavar, me enojo y no como una mierda.
Al rato me di cuenta que me había venido... me enojo, me hago un pan con manteca. Me caliento el café y descubro que mi abuela se tomó lo que quedaba de Leche. Me enojo, y en vez de abrir un sachet nuevo, mando todo a la mierda.
Lo he hecho antes, lo sé, pero con tan así; no con comer o no comer... lo hice con el círculo vicioso de b/p. O al menos recuerdo una vez tan exacta como esta.
Los sentimientos apestan a veces.
Pero estoy feliz, porque no voy a almorzar y en el laburo cuando me den el almuerzo voy a comer la mitad, tirar el resto (y pensar que en realidad es poca comida la que dan, pero alta en calorías,  es pollo frito...) además; voy a pedirme la ensalada... Tomar agua. Y aguantarme hasta llegar a casa, tomar un té verde y dormirrrr.

Crónicas del bondi.

No es mala idea, la de escribir cuando estoy en el bondi. Siempre y cuando sea cuando estoy sentada, y no me pase.
Hace tiempo que quiero escribir de cierto tema. Tengo tanto que decir al respecto y nadie con quién hablarlo. ¿Cómo podría?
En fin, hoy voy a escribir sobre mi cuerpo:
Cambie bastante en el último tiempo, en todos los sentidos. La mayoría solo ve el físico. Me dicen tantas cosas que yo no puedo creerme. Sí, ya sé, perdí mucho peso, pero eso no significa que esté o debería estar conforme con él. ¿Qué saben como me veo sin ropa? ¿Qué saben que veo yo?
Me hacen sentir una loca. Como si yo no viera la realidad.
Tengo panza. Es así. Tengo las piernas enormes y mis brazos no están como deberían. Mi cara tiene días y ángulos buenos y malos. Y mi panza... eso es tema aparte. Y ese tema me supera. O no puedo superarlo, no sé. Sin duda es lo que activa esa parte se mí. No puedo dejarla pasar. Incluso si me olvido, ahí está. Es parte de mí. Me recuerda mi fracaso. Me recuerda el desayuno, y pobre de mí sí me recuerda el almuerzo.
No falta tanto para que sea un año desde que esto empezó, aunque ahora siento que probablemente el tema era "un problema" desde antes.
Aún así, cuando hablo del último tiempo,  hablo de las últimas semanas. A pesar de mi panza, cuando me acostaba (y en un buen día, tal vez) se me marcaban la punta de las costillas. Me acuerdo que hasta me disgustaba porque significaba que probablemente esa zona no iba a ceder mucho más. Era así de gruesa y punto.
Mi panza, que nunca fue chata, tenia forma más distribuida (se me marcaban un poco los huesos de la cadera también al acostarme), pero aún así permanecía más que nada en una zona. Pero me sentía mejor. Me veía menos... rara? No sé cómo explicarlo, pero se ve en fotos. En general era menos panza de gorda, supongo. Pero gorda al fin.
El caso es que desde que empecé pilates (estoy bastante segura que desde ese momento), la panza se me abulto todavía más. Y ahora nace más desde arriba. Mis costillas se sienten más rodeada de grasa. Estoy más ancha y siento que parezco embarazada. De hecho en una foto parece en serio.
Estoy tratando de acostumbrarme a este cambio de mierda. Sólo espero que pilates me ayude a eliminar toda esa grasa abdominal que tengo.
También está eso. Pensé que para cuando pesará lo que ahora, iba a estar mejor. Empecé con casi 70kg y ahora mi promedio es 48. (Suelo variar uno para arriba o uno para abajo por un tiempo, hasta volver a bajar un poco y variar así en ese número) el número ni siquiera me molestaría tanto si no fuera por como se ve mi cuerpo. Porque me mantuve y sin embargo mi cuerpo cambio para mal. Me veo peor. Me siento terrible cuando me veo.
No sé cómo volver. No quiero. Quiero sentirme bien con mi cuerpo. Quiero gustarme. Quiero creerme los alagos.
¿La manera? Y bueno, no conozco otra; supongo.
Me bajo.

Rant.

Empecé pilates y me salió más panza. Bah, se me abulto. Fue horrible, si ya tenia panza, ahora parecía embarazada, pero esas de 4 o 5 meses, que es redóndita jajajaja
Escuché a la profe decirle a otras que eso pasa y blabla por los abdominales justo el día que me di cuenta de eso. En parte fue un alivio.
Al menos ahora está bajando de nuevo... dos semanas de pilates ya, wow. Sé que no es nada, pero es cuestión de seguir. Espero ver resultados de verdad.

"El lunes empiezo"

Escribo antes de salir de casa y trato de que no se sienta como un comienzo. Pero lo es. ¿Para que negar lo que no se puede? Me sorprendo, enorgullezco y reconozco que todo esto se siente falso.  ¿Cuanto de esto va a tener sentido en dos horas? Estoy tan mal y parezco sentirme tan bien. Pero en el fondo sigue ahí, no me puedo dejar de rascar. No se va. Sé que no todo está bien. Sé que tal vez soy la calma antes de la tormenta.  Tal vez, la próxima vez, también "nunca estuve peor".
Tal vez también deba dejar de escribir e ir a pilates. Vamos a buscar resultados.
Busco el pucho que no está,  me lo niego y junto fuerzas para salir.

¿Qué carajos?

Estuve los últimos días pensando y re pensando todo.  Tratando de entender donde estábamos parados. Hoy vuelvo a recibir cosas buenas y... y me agarra la loca. ¿Qué está pasando? ¿Qué hacemos en la vida del otro? ¿como y cuando pasó?
No es histeria. Es lo mismo de siempre, es incertidumbre.
Es necesario preguntarmelo. Es necesario dudar a cada paso. Y es absolutamente necesario no malinterpretar. Entender que quiero.
¿Qué?
Si lo que digo no es lo que hago.

Etapas de una batalla ganada. -sineditar-

liEmpieza dando el primer golpe cuando despierto. Abro los ojos y ya sé que está por comenzar. Puedo sentir la pesadez en la cabeza.
Posponer alarma.
El tiempo, su aliado, me hace apoyar los pies en tierra firme:
Dolor.
Nop. Pero hay una manera... Si hago de cuenta que no existe... Solo tengo que esconder la cabeza debajo de un pozo.
Pero cuando la saque el mundo va a seguir ahí. No quiero volver.
No, ya sabemos a donde lleva ese tren.
Exacto, esas cicatrices lo prueban.
¿Porque hablar en plural? Soy tan rara. No puedo hacer esto.
¿Que puedo decir? Ya sé.
Pero todavía estoy a tiempo.
¿Porque me pesa tanto el cuerpo si me siento tan distante de él? Juro que floto.
Me siento tan chica, indefensa, insignificante.
¿Qué estoy diciendo? Podría levantarme. Ir a ver a mis amigos... Hacer algo. Estar con gente. Agh, para hacer eso necesito lidiar con más gente que me ponen tan "agh". Además, si vamos a hablar de tamaños...
¿Y por qué la gente me molesta tanto?
Rara, rara como vos sola.
Nadie es único, ni que fueras la única o la peor.
Egocéntrica, egocéntrica como vos sola.
Bua, se hace la hora boluda.
AVISA QUE NO VAS.
Mi pecho. Me hundo.
No quiero.
Tengo que ir.
No puedo.
Ya falte el otro día.
PUNTADA DE DOLOR.
Dentro de cinco minutos va a ser muy tarde como para salir. Y vos todavía sos un desastre.
No quiero que nadie me vea así. Mi cabeza es un desastre.
Okey, un pensamiento a la vez:
 ¿Qué pasa si no voy?
Me voy a sentir mejor mañana.
Mentira, pero mañana si que no va a servir ninguna excusa.
PUNTADA DE DOLOR.
Quedo mal en el trabajo.
Pero no vas por algo real... ellos creen.
Uh, y ver a mi vieja...
Bueno, si no voy, voy a ser productiva.
Sí, claro. Sabes que hasta que la nube se vaya estás boba e inútil.
Y el cuerpo no te responde.
Estas atrapada en tu cabeza. Mirate. Estas parada frente al ropero haciendo monólogos sobre ir al trabajo en una mala mañana, quieta, callada. ¿Cuantos minutos pasaron desde que te moviste? Y "ups" ya es demasiado tarde para ir.
PUNTADA DE DOLOR.
Sí, senti la culpa. Es rara cuando se mezcla con la angustia, ¿no? ¿Peor?
Qué sé yo. Si es verdad, estoy pero me pierdo. Siento tanto que no siento nada.
Me pierdo de la realidad. Me pierdo en mi cabeza.
No, esta mañana no gané yo.  ¿Cómo se supone que se hace?
 Agh, no empieces de nuevo. Mejor desconectate, ¿Querés?
¿Más?
...
Sí, tenes razón.

45, para poder vivir.

Y soy así. Me propongo cosas que son más que difíciles de conseguir. No puedo ir de a poco. Trato de abarcar demasiado, y sé que voy a fallar.
Tal vez solo me enfoque en bajar 5 kilos, primero.
Tal vez me obsesiono con eso para no pesar en lo otro.
Tal vez tengo que dejar de sangrar.
O querer matarme.
Hoy, yo solo quise morir.



Tal vez debería hablar esto con la psicóloga.
Tal vez, solo tal vez, son muchos "Tal vez".
Y de nuevo me encuentro mirando el techo. Pensando en las pocas ganas que tengo de ir a enfrentarme con la vida cotidiana. "¿No te gusta tu trabajo o no te gusta trabajar?" me pregunta mi abuela.
No, me gusta mu trabajo, dentro de sus cosas buenas. Me gusta tener tiempo de ver a mis amigos o estar sola. En cuanto a trabajar, bueno, por ahora no me molesta.
Pero tengo más ganas de quedarme en la cama en silencio, hecha un bollito.
No sé si quiero dormir. Preferiría tener la fuerza para levantarme. No puedo llorar, pero el dolor es cada vez más grande a medida que se hace la hora.
Ya no sé si es por la gente o las presiones. Pero mierda, el dolor sigue; yo solo quiero que pase el tiempo y se disipe la nube que me rodea la cabeza.

Literalmente ahora:

Curioso.

Wow, en la entrada anterior escribí "dos horas y media" sabiendo que, realmente, eran dos y cuarto.
Publiqué.
Me llama la psicóloga.
Me retrasa la entrevista quince minutos.
WEIRD.

En otras noticias:

En dos horas y media voy a estar sentada en un consultorio, teniendo la entrevista para la psicóloga...
Un buen día, porque me estoy sintiendo demasiado mal. Tenia el día planeado de principio a fin, tenia mil cosas para hacer. Poco a poco se fueron cancelando todas. Solo espero terminar de trabajar, tener una buena entrevista, ver a "mi chico", dormir abrazada y esperar a que sea un día nuevo.
Suerte para mí, o lo que sea.

I lost myself.

Nunca entendí a que se referían con "me perdí a mi misma" o "tratar de encontrarse".
Todavía no termino de hacerlo, pero de alguna manera extraña, en algún punto, creo que me perdí, y no tengo idea de como volver.

From Tumblr:

Being suicidal doesn’t necessarily mean you’re holding a gun to your head:

Sometimes, it means smoking a cigarette in the hopes that you’ll get cancer and die. Or jaywalking across the street without looking, because you don’t care if you get hit by a car. Sometimes it means having sex with a stranger, hoping you’ll get an STD and die. Or not sleeping and not eating in the hopes that the exhaustion will kill you. Or even not washing your hands in the hopes that you’ll get sick and die. Sometimes it means being cruel to the people you love or ignoring them, because if they leave you’ll have less reason to go on living. Or not setting your alarm for work, so you’ll get fired and have less of a purpose. Sometimes it means partying hard in the hopes that your liver will fail and you’ll die. Or putting yourself in dangerous and potentially painful situations, so maybe it’ll be the last straw. Being suicidal doesn’t necessarily mean trying to die. A lot of times, it means not putting any effort into living.

Es mi putita, porque vuelve sin que lo llamen.

Já. Creo que la imagen habla bastante por sí sola. Mi ex, mi querido, querido ex y esta relación enfermiza que nos caracteriza. Que nos hace "ser nosotros" como dice él para justificar las condiciones en las que siempre nos encontramos. Somos nosotros, sí, pero es eso realmente algo bueno?
Dos días sin hablarme, y cuando lo hace (por fb) me pide que le hable al wsp... y bueno, después ven lo que me pide. 
Dos días en irse el enojo y volver a tener ganas de verme.
Al final ese día no nos vimos, pero vino el miércoles a casa. A dormir. 
Hace años que no dormíamos abrazados, que no pasábamos una noche juntos... ¿Qué puedo decir? Somos nosotros. Es él, y no puedo evitar que me guste tanto lo malo como lo bueno. Soy yo... y no sé porqué, pero aunque el diga que se aburre de la gente, nunca se aburre de mí lo suficiente.

Give me a break.

Anoche vino a dormir a casa. Seguramente después hable de esto, pero eso, en cuanto a mi vieja, terminó en:
-Ella viniendo a las 3:30 de la mañana a mi pieza para decirnos que dejemos de caminar y hacer ruido. Mentira. Estábamos durmiendo hace rato. No sólo eso, sino que suelo dormir con música. Jamás se quejó. Pero anoche, a pedido de él, no puse música, y como mi pieza está en la terraza, bastante alta. Mmmm, madre, ¿no estarás buscando excusas?
-Volví del trabajo y me dijo que encontró mi pipa y que tenía olor a marihuana. Por supuesto. Me gusta fumar marihuana y me gusta hacerlo en pipa. Pero pasa y resulta, que esa pipa no la uso hace mucho, no fumo hace mucho, y con él sólo fumé una vez hace ya casi cinco años.
"Respeta la casa", "si quieren dormir juntos, vayan a otro lado", "si al menos fuera tu novio...", "¿Qué van a decir? Tu hija..."
A ver. Sí, soy mina y me gusta cojer. Casi tengo 20 años y estoy en todo mi derecho. Entiendo que le moleste que pase en casa, pero ella no tiene porqué venir a hacerme esos planteos, no con su historial. No con lo mucho que disfruta del sexo. No con ese machismo que le nace cuando le conviene.
¿Qué tiene de malo que quiera dormir abrazada junto a alguien? Porque claro, aparentemente puedo ir a gachar a un telo, pero no tener un acto de ternura en mi propia casa.
Y en cuanto al Faso... ¿Qué puedo decir? Cómo me dijo mi madrina "que no se entere, porque se va a volver loca" (seguido de un "pero no le digas que yo dije eso") sabe que fumo, pero no necesita ser testigo. Al margen, ¡No hice nada malo! (Y escribiendo esto pensé: ¿Qué mierda hacia en mi pieza?) Ah, y que no se me olvide mencionar que hace unos días le permitió a un amigo suyo plantar una planta de marihuana. Hipócrita much?
Habiendo descargado eso, también empezó a molestar sobre el tema del estudio y el trabajo hoy a la tarde. Pero creo que prefiero hablar de eso en otro momento.
Lo único que rescato es como mientras hace horas hablabamos de como arreglar mi pieza, ahora solo pienso en como hacer para irme a vivir sola.
Y por supuesto, la angustia que me acompaña día a día ahora se ve incrementada. Pero por suerte no sólo tengo ganas de llorar, puedo sentir las lágrimas en mis ojos pidiendo salir. Esto evita que caía en ciertos actos autodestructivos. Puedo sentarme a llorar un rato, descargar mi angustia y esperar el alivio. El problema es que ahora que puedo llorar, también tengo ganas de otros malos hábitos.

I'll be back.

Sin bien mi netbook está rota, planeo volver a esto. Sobre todo considerando que el celular se ha convertido en mi único espacio para la escritura.
Si bien disfruto de escribir a mano, prefiero hacerlo así, donde cuando lo considere necesario pueda hacer cambios en mis escritos.

Gabriel Roló. "Los padecientes"

"La angustia. Su compañera permanente, la que desde siempre ejerce sobre él una atracción casi patológica."

Soy.

Soy un ciego que no quiere ver. Me paso demasiado tiempo pensando en porqué estoy mal, pero incluso cuando creo ver un poco de luz al final del túnel, me alejo. En cierta forma, soy adicta a cualquier cosa que me pueda hacer mal. A veces creo saber el porque de muchas cosas que me angustian. O que sé que no están bien... pero no logro evitarlas. O tener ganas de dejar de hacerlas. A veces siento que las busco. ¿Ven? Sé que las busco. Pero me digo a misma que es algo que "creo", que no estoy segura, para no comprometerme completamente a la responsabilidad de mis actos. (Aun así es cierto que la mayor parte del tiempo no confío en mi mente y por eso vivo de suposiciones. Ademas, tampoco es posible saber exactamente todo lo que me hace sentir y ser así)
Me paso la vida persiguiendo cualquier cosa que me haga mal para así, cuando me siento mal y no sé porqué, tengo algo para culpar. Y en el proceso, no sentirme tan culpable por ser tan miserable cuando la vida me sonríe.
Soy una contradicción andante:
Sé que no está bien purgar; pero no logro pasar una comida sin hacerlo aunque sea "un poco".
Sé que debería rodearme de lo que me hace bien; pero como amo una buena canción que me recuerde a algo que me hace sentir mal.
Sé que tengo que comer; pero igual me alegro cuando puedo no hacerlo.
Sé que tengo que hacer muchas cosas; aún así me duermo en el tiempo.
Sé que él no debería estar en mi vida; pero me da placer estar en la de él.
Sé qué lo que necesito es llorar; pero cuando no puedo me corto.
Sé que cortarme me deja cicatrices horribles; pero que bien que se siente.
Sé que no debería escucharla; pero igual no puedo dejar de pensar en cosas que dijo aunque hayan pasado años.
Sé que en "eso" no debería pensar; pero me paso horas debatiendo comingo misma el tema.
Sé que convivo con la depresión; pero me dejo hundir en ella mientras me permita no pensar.
Sé que tengo que muchas cosas por las que vivir; pero deseo morir más que nada.

Y cuando por fin logro decir "en voz alta" algo importante sobre lo que me pasa, tengo la sensación de que lo supe todo el tiempo, simplemente lo ignoraba. Me reprimía, o evadia, a mí misma para así no aceptar la cruda realidad.
Mi último descubrimiento me asusta demasiado. En parte porque siento que siempre lo supe. En parte porque siento que, tal vez, es mentira.
Creo que no sé quién soy.
No tengo idea si soy lo que quiero ser (soy una barbie girl. OK, mal chiste, pero se me vino la canción a la cabeza jaja) o soy lo que me digo a mí misma que debo ser. No sé si lo que me gusta realmente me gusta, o me digo a mí misma que lo hace.
Mmm, no se entiende, ¿No? Yo todavía estoy tratando de hacerlo.
Siempre creía que sabía exactamente quién era. Mis gustos, mís pensamientos y mi personalidad. Mi persona.
Pero no sé si soy una simple construcción de lo que me rodea. (Y no hablo del hábitat o la cultura, cosas que obviamente influyen en la construcción de una persona) Tengo miedo de que "eso" que me guste, solo lo haga porque a "x" persona le guste. Entonces, inconscientemente, me dije a mí misma que eso me gustaba.
Porque no es lo mismo disfrutar de algo por él simple hecho de hacerlo. De que así sea, a imponerse a uno mismo algo.
Al mismo tiempo siento que hay cosas que sí son genuinas. Pero, ¿y sí simplemente no recuerdo el origen?
Porque sobre todo, me da miedo de alterar, por más ligero que sea, mi personalidad cuando estoy con diferentes personas, para concordar mejor con ellas.
También pasa con mi personalidad y mis sentimientos. Soy una contradicción andante. Nada mí es absoluto (sé que nada lo es, pero siento que voy de un extremo a otro, de manera extrema). Solía creer que soy tímida. Pero también sé que puedo ser completamente extrovertida. De hecho, ahora que lo pienso, mi imagen personal probablemente refleja eso. Sé qué quiero dar más ejemplos, que debe haber algún otro, pero no tengo idea de cómo describirme a mí misma. Sé que para cada ejemplo de mi personalidad que crea encontrar, voy a encontrar otro para desacreditarlo.
Cuando digo que no sé quién soy, hablo de eso: no sé como es mi personalidad, y lo que sí logró percibir, también lo puedo contradecir. Me quedo en blanco.
Hasta mi imagen personal cambia. A veces (es decir casi todo el tiempo) no me reconozco en el espejo, en las fotos. Me miró mucho porque sé que esa soy yo, pero algo en mi cabeza me dice que lo que veo está mal. La imagen es familiar, pero hay algo diferente que no me permite terminar de asociarlo a mi persona. Trato de pensar, con los ojos cerrados, en mi cara, tal vez incluso mi cuerpo, y no logro más que una mancha borrosa de colores. O una foto que me saqué, que al mismo tiempo es engañarme a mí misma por esa sensación de "¿Esa soy yo?" De hecho, recuerdo de chica, siendo una nena, mirarme al espejo y decirme "esa sos vos. Sos eso. Eso que está acá adentro es eso. Esa sos vos." entonces: 1) Esto es un claro ejemplo de cómo me reprimi a mí misma algo que ya sabia: Me dije a mi misma que sé quién soy, hasta creérmelo, sin necesariamente saber que significado tenía aquello. Luego lo olvidé y viví engañada en aquella frase. 2) No me conectaba con la imagen. No decía "esa soy yo". No. Le hablaba a ese "alguien" y le decía que era yo. Trataba de convencer a ambas partes que eran la misma, aunque claramente las estaba separando. Y 3) Aún de chica, me sentía presa en mi mente. Aun sin saber que pasaba, me sentía un "algo" encerrado en un cuerpo. Cuerpo que utilizaba para conectar con él resto. De hecho, todavía no logro descartar el sentimiento de que hay tres yo:Mi consciencia, esta cosa que piensa y siente. Está la persona que se relaciona con el resto, la que conecta con el cuerpo, porque es el medio que tiene para exteriorizarse. Y también está la parte que me da miedo. Mi inconsciente. Esa voz en mi cabeza que dice cosas. "Matate. Vas a estar mejor si te matas. Eso está mal. Eso te hace mal. Idiota. Estúpida. No funcionas bien." Es la voz que me dice que estoy loca. El inconsciente es todo lo que no sabemos conscientemente, sí. Y, si no estoy cometiendo in grave error, no es necesariamente todo lo malo, pero creo que hablo más de la parte que me aflije cuando hablo de ella. En parte porque la angustia suele venir de recuerdos no resueltos, reprimidos, que escapan de esa manera. Porque hasta lo que no sabemos conscientemente se manifiesta en la parte consciente, disfrazado.
Somos tres. La que es. La que socializa. Y la que solo puede socializar con la que es. Ahí está el conflicto. Si somos tres y las dos más importantes están luchando una con la otra, ¿como la tercera va a poder estar en paz al intentar conectar con otra persona?
Y ahí viene otro descubrimiento que siento que siempre supe, y siempre traté de olvidar: Sí no logro sentirme cómoda con mi mente, ni mi cuerpo; ¿Cómo voy a sentirme cómoda abriendome e interactuando con el resto?
Pero ojo, insisto en que no me molesta mi imagen. Nunca pude empezar a preocuparme por eso porque nunca pude superar mi mente. Nunca me sentí cómoda con la que pasaba en mi cabeza. Y es sólo el orden natural de las cosas que esto provoque que no pueda dejar de sentirme como un alíen cada vez que realizo una interacción social.
Y claro, esto deriva en otra cosa: Si las interacciones sociales me incomodan (al punto se la ansiedad) es "normal" que evite (consciente e inconscientemente) realizarlas. El problema radica en que muchas de las cosas que quiero hacer (las pocas veces que logro juntar el mínimo de voluntad, motivación y ganas), las involucran. No sólo eso, sino que tengo demasiado miedo al abandono. Pero al ser así, también busco estar sola para no sentirme mal por (el sentimiento de) no conectar con el resto. Necesito sentirme sola para no poder sentir que me abandonan, aun sabiendo que no lo estoy, y que no quiero estarlo.
Otra contradicción.
Y cuando digo todo esto parece que me conociera bastante, ¿No creen? El problema es que todo lo que sé de mi misma es... qué no sé nada.
Y así vuelvo a algo que sé hace más tiempo del que me gustaría: estoy vacía. Soy una nada flotando en un cuerpo. Un cerebro con una mente, una consciencia que no logra hayarse en sí misma porque no termina de entender que es, al no poder coordinar esas partes para que se sientan como una unidad.
Mmm, ¿demasiado profundo?

Hay algo en ese autodestruirse que entiendo, que me llama. Que me gusta. Probablemente casi tanto como odio que así sea.

Insomnio.

4:31 am.
No logro dormir. No logro dejar de fantasear. No dejo de pensar cartas.
Necesito hablar con alguien, sí.  Pero no quiero hablar con nadie que me diga lo mucho que vale vivir. Quiero hablar con alguien que realmente entienda lo que es estar decidido, y la única persona con la que que podría hablar no sé si esta viva o no. Necesito ser lo que fui para esa persona. Le voy a hablar creo, pero siento que va a ser en vano.
¿Y mi peor miedo? Es que llegado el momento no tener la fuerza suficiente para enterrar el cuchillo tan profundo como realmente deseo.

Again.

Siempre digo que quiero contar mil cosas y termino sin escribir nada. Ahora estoy en la casa de mi vieja, vine el miércoles porque me venía sintiendo mal y quería despejar la mente. No tenía planeado quedarme tanto tiempo. Extraño escribir en mi net, despejar la mente de esa manera. Ahora estoy en el celular y me había olvidado lo mucho que odio la aplicación de Blogger. Da igual.
Venía sintiéndome mejor, pero recién me volvió a pegar el bajón. No quiero hacer nada malo, no quiero mandarme ninguna cagada. Pero estos últimos días siento que estuve al borde de abismo. Volvieron los "malos pensamientos". No es como si realmente se fueran, sino que no me presionaban tanto. Siento la horrible necesidad de cortarme, de liberar estos sentimientos. Si tuviera mis "cosas" acá, sin dudas ya lo habría hecho.
Tengo esa sensación en el pecho, la presión, la angustia. Como si quisiera llorar, pero no puedo. Las lágrimas se rehúsan a salir. Sip, sin dudas ahora estaría liberándolas de esa manera.
Mañana voy a volver a casa, lo debería haber hecho hoy. Seguramente me pase todo el día durmiendo para anular todo esto. No sé, no voy a hacer nada, sé que se pasa, sé que puedo estar mejor, pero mi maldita cabeza...

Me voy a ir a dormir, todavía tengo mil cosas que quiero escribir, contar, o lo que sea, pero mañana me espera un gran día y necesito recargar baterías ajaja. Suerte mundo.
Y gracias a las chicas que comentaron, espero mañana tener un momento calmado para responder como se corresponde, además que tengo muchas ganas de leer blogs y no tengo tiempo :c

The fist love is the hardest to forget.

Nos conocimos cuando teníamos 10 años.
Nos "odiamos" la mayor parte del primer tiempo.
Lo consideré mi mejor amigo a los 12.
Me dio mi primer beso de verdad y se convirtió en mi primer novio a los 13.
Lo dejé, no me sentía enamorada.
Me di cuenta que estaba enamorada de él a los 14.
Volvimos y me dejó dos veces en un mes. Me quería, pero "eramos muy chicos para estar enamorados y el quería probar la joda".
Fuimos nuestras primeras personas.
Fueron meses de conocernos de una manera especial, diferente. Personas que solo existían cuando estábamos juntos.
Esperé a que se terminara de dar cuenta lo que éramos
Lo esperé, todas esas noches llorando, preguntándome porqué actuaba como si estaba enamorado pero no podía asumirlo.
Lo esperé, preguntándome porqué no era suficiente para él.
Lo esperé, escuchando promesas de un futuro.
Para cuando decidí mover adelante ya teníamos 15.
Se arrepintió.
Años de perder y recuperar el contacto, encuentros clandestinos, palabras salidas directo del corazón que se escapaban eventualmente, lagrimas y negación. Vivir con la constante pregunta en mi mente: Sí yo/mi cuerpo/mi persona le daban vergüenza y tenía pibas mil veces más lindas; ¿Porqué volvía a mí? ¿Por qué él no me olvidaba?
Para cuando ambos volvimos a encontrarnos libres al mismo tiempo, recién habíamos cumplido 19 años. Me dijo todo lo que alguna vez soñé... Excepto la parte de empezar a recuperar el tiempo perdido en ese mismo momento.
La vida siguió pasando, poniéndose en nuestro camino y ambos abandonamos la idea. (Fue mi maldita culpa, en la gran mayoría.)
Me dijo que me extrañaba, hace unos días. Por primera vez en tantos años estaba dispuesto a hablar sobre "nosotros".
Mañana nos vamos a ver y estoy decidida a decirle que necesita tomar una decisión: terminar el libro definitivamente o escribir un nuevo capítulo; uno en el que terminemos juntos.
Hace años que no estoy enamorada de él, pero sé que podría caer fácilmente. Con él, esa parte, siempre fue fácil. Siempre se lo dije: "Yo con vos voy a todo o nada", y siempre terminé recibiendo cualquier otra cosa. Sigo sintiendo que la razón es mi maldito cuerpo. Es la única persona que puede llegar a hacerme sentir mal por mi cuerpo, y a la vez muy bien. Sé que él suele estar con pibas hermosa, flaquísimas y con una personalidad de la que yo carezco. Ambos somos lo contrario de lo que buscamos en una persona, y aun así nunca pudimos terminar de abandonar el recuerdo del otro. Justamente por eso, cada vez que ambos empezábamos una relación, todavía estaba el fantasma del otro. Justamente por eso, siento que nunca pude amar a mi ex cómo se merecía: Una parte de mi mantenía la esperanza de que, al final, íbamos a estar juntos.
Una vez, allá por la época en la que recién habíamos terminado, él me dijo: "Aunque estemos con otras personas, si nos vemos, algo va a pasar. Entre nosotros es imposible de otra manera." Y yo le juré, le juré y le juré que no iba a ser así. Y demonios, él tenía razón. Pasó estando yo de novia, pasó estando él de novio. (Les juro por mis gatas que la chica es modelo y su cuerpo debe ser, al menos, la mitad del mío.)
Pero hay algo que siempre rescato: Siempre fue él, el que volvía a buscarme. Siempre fui yo la que le pedía que se alejara, porque tenía novio.
Yo lo extrañé demasiado, pero aprendí a hacerlo y callarme la boca. Y si él no es capaz, de una vez por todas, de jugársela por mí, va a tener que aprender a hacerlo también.

La Rubia.

Estoy el patio de la casa de mi vieja muriéndome de frío, fumando un pucho y escuchando Taylor Swift.
Escuchar Swift es como volver a tener 15 años. Si bien a medida que fueron pasando los años la rubia me brindó muchas canciones para dedicarle a más de uno, siempre va a estar ligada esa época y a esa persona. A mi primer amor. En parte porque fue justo cuando la descubrí y estaba a full con el fangiling jaja, en parte porque cuando lo veía ponía su música y ella nos me daba la atmósfera perfecta. Porque perdimos nuestra virginidad escuchándola. Porque las letras fueron perfectas para el momento, y nunca lo dejaron de serlo, aunque la situación o los sentimientos hayan variado. Si tuviera que musicalizar nuestra relación estaría llena con su música, sino es que sería lo único que pondría, y sería simplemente perfecto.
Está semana estuve con muchas ganas de escuchar Swift, porque hubo algo que cambió, algo que empezó. Y hasta puedo asegurar que algo está terminando. Nuestra historia musicalizada iría algo así:
Love Story. Our song. Ours. Breathe. Fifteen. Forever and always. Hey Stephen. If this was a movie. The story of us. Last kiss. We are neve ever getting back together. I almost do. All too well. Style. The last time.
Y ahora me pregunto, mañana ¿Qué canción le seguirá a la historia? Algo así como "WANEGBT" (de nuevo... ) o Treacherous? Por como lo conozco, por lo que la historia me cuenta... No será un final feliz. Pero sé que al fin voy a poder respirar en paz con el resultado y empezar a ser feliz en ese aspecto.

Soy el tipo de chica que prefiere estar la mayor parte del tiempo con el pelo atado y ropa de ente casa al lado del chico, que con maquillaje y la ropa linda.

Estoy agarrando el celular en momentos de distracción. Cuando uno está con  gente siempre es mejor no distraerse con  cosas como Twitter o Whatsapp... o el blog, aunque es genial poder escribir lo que pensas cuando lo estas pensando.

¿Qué tan normal es?

Soy increíble. Me acabo de dar cuenta que esta semana tuve tres "ataques" de sentimientos esta semana. Sin contar la que ya me venía haciendo pensar.

A más de uno.

Cada vez que me permito pensar bien de el, hace alguna pequeña cosita que me disgusta.

Right now.

La balanza (acto fallido.) El sube y baja de la vida se volvió a mover y esta vez,  yo parezco haber quedado del lado de arriba.
Aprovecho este momento (entre la paja de escribir y las cosas que estoy haciendo últimamente) para poder escribir esto antes de que se me vaya la idea de la cabeza:
"Cambiar de aire" eso fue lo que dijo él, y creo que yo puedo estar haciendo lo mismo.
Tengo mil cosas que escribir y reflexionar, qué es casi lo mismo.
Se me sentó al lado, me voy.

”Te podes hacer adicta a no comer.”


Bueno, mi abuela empezó sutilmente. “¿Sabes para qué es eso?me dijo, refiriéndose al té verde que le había mandado a comprar hace unos días, mientras me pasaba una taza para que tome. Eran las siete de la tarde y yo seguía en ayunas (había estado durmiendo hasta un rato antes de esto. Aunque me acosté como a las tres de la tarde y me desperté en varias ocasiones en el medio.) Por supuesto me hice la boluda y con mi mejor voz de inocente le contesté que no. Ella me respondió que “dicen que se usa para adelgazar.” Sonreí y le dije: “Bueno, me viene bien.” Me preguntó si quería galletitas o pan. Me negué. Luego, empezó a hablar y estas son algunas de las frases que rescaté:
  • “A mí me agarra que no quiero comer, y paso dos, tres días sin comer y no siento nada. No tengo hambre. Pero no está bien.”
  • “Algo tenés que comer”
  • ”Mi hermana…”  (Esta no la terminó y continuó con otra)
  • ”Adicta a estar flaca.” “
  • “Y querés estar cada vez más y más flaca…”
  • “Yo siempre pienso en eso”
  • “Yo como el doble que vos y estoy flaca”

 Por supuesto abuela, porque desde que vivimos juntas estoy comiendo mucho menos… Me invadió un sentimiento de culpa. Odio lastimar a mi abuela. Es la persona que más amo en el mundo, lo más cercano a una madre que tengo. Terminé el té y le pedí que me sirviera de los ravioles que habían sobrado la noche anterior. Me prometí a mí misma que no los vomitaría.
Mientras comía le pregunté sobre aquello que no había terminado de decirme de su hermana. Me contó que su hermana pasaba días sin comer, una vez hizo un ayuno de 15 días que terminó en un desmayo, así fue como se enteraron sus hijos. Por lo general, me contó, suele comer un día sí y un día no, o algo parecido. “Quiere estar cada vez más flaca. Ya es demasiado. Es adicta” En parte me sorprendió tener una tía-abuela anoréxica. Debe estar muy cerca, si es que todavía no alcanzó, los 70 años. ¡Y mírenla! En parte, también, me pareció algo normal. Tal vez ella no pueda controlar el paso del tiempo, pero si puede controlar lo que dice la balanza. Es normal que se obsesione con las últimas cosas que la vida le permite controlar sobre su estado físico. ¿No?

No, no vomité los ravioles. Me quedé charlando con mi abuela. Mientras me fumaba un cigarrillo no podía dejar de mirar el reloj (lo cual es inútil porque se quedó sin pilas hace unos días) y pensar “Sólo tengo una hora para vomitar, después no sirve.”  De todas maneras tampoco comí muchos ravioles. Me sorprende cuanta culpa me puede llegar a generar esto. Empecé con este comportamiento hace poco. No, no tengo un ED. No, no soy flaca ni mucho menos. Simplemente soy adicta a hacer cosas que sé que no me hacen bien. ¿Puedo pararlo? Debería hacerlo antes de que se convierta en algo grave. Antes de -realmente- perder el control. Pero la pregunta debería ser: ¿Quiero pararlo? No por ahora. Lo admito: no me preocupa. Y si llego a perder el control... bueno, me falta mucho para eso.
Cerré el día con una sopa Quick para contentar a mi abuela… Mañana tengo una salida en familia, lo que significa que: 1-No tengo la oportunidad de vomitar. 2-Mi abuela ya me dijo que vamos a almorzar “alguna hamburguesa o algo así en la calle”. (Si no como se escandalizaría y empezaría a sospechar.) 3-Apuesto a que terminamos la salida en Mc Donald's.

Since the day we died I have nothing left to lose.

Mientras me fumo un pucho, organizo mis pensamientos, me congelo y trato de disipar el dolor, sé voy a necesitar escribir para poder mantener la compostura si no quiero terminar pensando en esto por el resto del mes. (O más, quién sabe conmigo...)
No me gusta stalkear. En serio, no me gusta. Es muy simple: Si stalkeo a las personas que ya no están en mi vida siempre termino mal. Me es inevitable no sumergirme en la tristeza al ver como pueden seguir con sus vidas sin mí, y yo soy incapaz de olvidarlos. ¿Tan reemplazable soy? ¿Alguna vez pensaran en mí, como yo en ellos? ¿Qué piensan de mí? ¡Demonios! ¡¿Me extrañan al menos un la mitad de lo que yo a ellos?!
Justamente por eso lo borré casi las redes sociales en lo tenía. (Me niego borrar los chats, aunque no los leo.) Justamente por eso le pedí de deje de dame fuckings retweets. Dios, justamente por eso no le hablo. PERO desde que me enteré que tiene novia... cada tanto, muy de vez en cuando, lo hago. Quiero ver como está. Quiero ver como siguió con su vida. En realidad, lo que buscaba, de manera muy consciente, era ver una foto besando a esa persona por la que... bueno, por la que morimos. Sí, masoquista. Pero quería ver, necesitaba verlo para terminar de creerlo. No sé porque exactamente, pero sabía que eso era lo que buscaba. Sabía que era cuestión de tiempo hasta que apareciera alguna foto.
Hoy, luego de unos meses, la encontré. Instantáneamente sentí una punzada de dolor en el pecho. No esperaba menos. Era obvio, pero aún así busqué, esperé y volví a buscar hasta que apareció.
¿Cómo mierda empecé a tener sentimientos hacía él? Ahora todo parece tan... confuso, irreal. No sé como caí tan rápido. No sé como me lo permití. En parte sé que me agarré a lo primero que pude (seguramente igual que él), pero aun así pasó a ser una parte importante de mi vida. tan así, que seguramente lo sea por el resto de ella. Ahora es cuando, de nuevo, vuelvo a plantearme todo. ¿Cuánto fue real? ¿Cuándo dejó de sentir todo aquello que proclamaba?
Una vez me dijo "volvieron las punzadas en el pecho". Sí, hablaba de alguien más. Nuestra relación fue la cosa más rara, pura y rápida. Se fue tan rápido como llegó. Pero aquello él me decía en ese momento hoy se aplica a mí. Hoy a mi me volvieron las punzadas de dolor. Todavía tenía algún espectro de aquellas al pensar en él, pero la de recién fue peor. Fue parecida a las primeras. Si pudiera llorar, lloraría. Si pienso un poco más probablemente lo haga. Tal vez si escucho la canción que me dedicó, o escucho algún audio... No, no lo voy a hacer. Con el dolor que tengo ahora me basta.
Maldición, que mal momento para que se me termine la batería de los auriculares.
Hace unos días encontré una foto suya en el celular y pensé: "Bueno, no era tan lindo como yo lo veía en ese momento..." Hoy lo vi hermoso. En la foto se lo veía más a él que a ella. Y en mi mente solo quedó su cara. Se veía como el chico del que me enamoré en un suspiro. Se veía como yo veía al chico en mi mente, en mis sueños... Pero, después de todo, ya no hay vuelta atrás. Él tomó una decisión, por decirlo de alguna manera. Y ni siquiera para hacerme sentir mejor. 
Ya no lo voy a volver a stalkear. Todavía me queda la excusa de aquella promesa, pero creo cualquiera sea el resultado, si la cumple o no, yo sólo voy a terminar peor. De todas maneras, ¿Qué es una promesa rota más? Tal vez lo mejor es que no la cumpla y yo comience a olvidarlo. (Cómo si yo realmente supiera lo que es eso, todavía me siento mal al pensar en personas amores que son todavía más lejanos que su recuerdo.)
Por el momento no me veo enamorándome de otra persona. Siento que no sabría cómo. ¿Cómo me vuelvo a entregar tanto a una persona? ¿Cómo me podría volver a permitir salir lastimada? Pero al mismo tiempo desearía tener a alguien de la manera en que lo tuve a él. Pero esta vez me gustaría que dure... Tal vez solo quiero ser amada de la manera en que amo. Tal vez solo lo quiero de vuelta.
Me voy a fumar otro pucho. Definitivamente, hoy no duermo. De toda maneras ya son las 8:30 am.

¿Yo?


Bueno, supongo que si debería hablar más de mi misma, de quien soy. Ya dije que siempre fui rara, que siempre estuve loca. Ya conté que vivo con mi abuela y me mi señora madre me hecho de su casa. Pero ¿Cuál es mi historia? Ahg, no quería hablar de eso acá. El porque es muy simple: Creo que sin importar cual sea mi pasado yo sería igual. Igual en el sentido auto-destructivo. Porque obviamente sin aquel pasado, yo no estaría acá, no sería exactamente quien soy.
Creo, al mismo tiempo, que no vale la pena perder tiempo pensando en sí sería tan miserable si la vida me hubiera sonreído más. Y bueno, ya empecé diciendo eso, la vida me sonrió poco.
Podría hablar de todas las veces que me rompieron el corazón, de lo desastrosa que es mi familia, o especificar sobre cada vez que alguien me lastimo con lujo de detalles. Pero ya hablar de lo que me toca más personalmente me tomó demasiado espacio. Lo voy a dividir y lo dejo en este link.

Igualmente, como es muy largo y seguro da fiaca de leer, dejo algunos aspectos de mi, como persona (no mi historia, como en el post), porque me dieron ganas de tanto escribir sobre mi misma.

  • Amo leer, pero más amo escribir.
  • Amo los gatos con todo mi ser. En especial a mis cuatro gatas.
  • Amo el té.
  • Odio cuando "la gente" hace cosas como cortarse por un chico/a.
  • Tengo problemas para dejar el pasado atrás. Olvidar las cosas (personas) que me hicieron mal.
  • Soy la chica de pelo de colores, delineador, y muy probablemente, ropa negra.
  • 19 años. (Capricornio, si te sirve de algo.)
  • Amo fumar mentolados, hasta la marihuana me gusta con menta. (Una vez me compré una planta de menta para fumarmela, pero se murió al poco tiempo de tenerla. Rip. Pedro.)
  • Para ser una persona con tantos "problemitas mentales", soy bastante segura de mi misma. (Cuando no me ataca la paranoia o la ansiedad.)
  • Fui al menos cuatro veces al psicólogo, pero siempre abandoné por distintas razones.
  • Desde siempre, siempre, siempre, quise ser psicóloga. Me fascina como cada mente es un mundo. Como mi realidad puede ser tan diferente a la tuya, pero aun así ambas pueden ser validas.
  • Conozco tanto de dolor, que odio ver a la gente sufriendo. Podes ser mi peor enemigo, pero si te veo llorar, me va a ser imposible no preguntarte que te pasa y en que te puedo ayudar.

Vivimos con las cicatrices que queremos.

Ellos ven shorts, yo veo cicatrices.
Ellos ven un tatuaje, yo veo cicatrices.
Ellos ven pulseras, yo veo cicatrices.
Ellos ven manas largas, yo veo cicatrices.

Hay más, sí, pero no tan visibles.

¿Estás triste o estás bien?

Mi abuela me preguntó esto el otro día, y mientras le sonreía y le decía que no se preocupe pensé:

No conozco la diferencia. No sé lo que estar bien, no del todo.

Tengo ganas.

De sumirme en una realidad alterna. Pero a diferencia de mis versiones anteriores, esta no quiero cancelarse a mí misma, no quiere dormir. Quiero vivir en la fantasía, así que fantaseo. Fantaseo con botellas de alcohol, fantaseo con alguna sustancia que me saque de la realidad. Cierro los ojos y dejo que la música me lleve. Sueño con pastillas No me llena, sé que necesito algo más, sé que lo quiero en la vida real, quiero en la vida real mi fantasía.
Sueño con días encerrada en una habitación haciendo cualquier cosa que me plazca sin que nadie me dirija la palabra o abra la puerta. Deseo la soledad. Me veo bailando sola en roja interior, con una botella en una mano y un cigarrillo en la otra. O tal vez mejor, marihuana, claro.   

Y la realidad, me golpea en la cara. Carezco de los medios para cumplir mis fantasías.
Y ahora me invaden unas ganas increíbles de llorar, de cortarme, de morir. (Sí, dije cortarme. Sí, sucumbí hacía aquella actividad que en mi temprana adolescencia me parecía tan estúpida. Tan de adolescente patético. Y mírame, a mis 19 años bastante cumplidos… Ahora comprendo. Ahora necesito. Ahora me siento así de patética. Sé, estoy segura, de que algunos de los que lo hicieron, lo son. Qué lo hicieron por estupideces adolescentes. No sé, debería dejar de opinar sobre el resto y concentrarme en mí.) Lo cierto es que reemplace todas las conductas autodestructivas que tuve en el pasado por la simple y sencilla acción de agarrar una hoja de afeitar y hacerme tajitos, que nunca son muy profundos ni grandes. Cosa que me molesta y me llena de bronca. Porque aunque no siento dolor, o no demasiado al hacerlo, no puedo. La hoja nunca parece entrar tan profundo como mis intenciones. Y me fui por las ramas. Puede que separe esto en dos.
El caso es que lo entiendo. Entiendo lo que es querer llorar hace demasiado tiempo para poder recordarlo y no poder hacerlo. Entiendo el estar desesperado por sentir algo, lo que sea. Entiendo lo que es desconectar el cerebro y "aparecer" luego con la piel ya abierta. (Mis brazos nunca estuvieron peores que en el último mes, desde que empecé a vivir con mi abuela.)

¿Por qué?

Ya me lo han preguntado. Y la respuesta siempre es similar: “Es algo de lo que no puedo escapar. Lo siento, sé que es lo correcto. Sé que es la única salía. Porque sé que voy a ser así toda mi vida. El problema soy yo.” Y así es. Es un pensamiento que resalta entre tantos, cuando no podes pensar. Es saber que no solo pasa cuando estas “en crisis” (Que estar en crisis también es algo bueno para tratar de explicar). Vivo, sí, pero de excusas. 

I’m twisted, inside my mind.

Lo sé. En mi mente no hay dudas de que mi mente funciona mal. Que estoy loca. Tal vez lo que busco de este “diario” es eso, confirmarme a mí misma y al resto que lo estoy. Es algo raro y complicado. Por un lado, es algo de lo que estoy segura. Depresión, ansiedad, lagunas en cuanto al paso del tiempo y la ubicación de los recuerdos en este, pensamientos suicidas, auto lesiones, sentimiento de vacío, pensamientos sobre cosas del pasado recurrentes que me producen culpa o sentimientos negativos, problemas para finalizar un proyecto, problemas para iniciar un proyecto, en realidad. No lo sé, los últimos los agregue más por inflar el texto más que otra cosa (Pero eso no los hace menos reales). Seguro si sigo escarbando encuentro más. Pero, ahí entra en juego mi “laguna” que no me deja estar segura de nada, ¿Cuánto es real y cuando me auto infrinjo? ¿Realmente estoy así de loca o quiero estarlo?
A lo largo de mi vida me han (ha, ha, ha, una sola persona) que soy muchas cosas. Un ejemplo podría ser: “Sos hipocondriaca. Decís que te duele solo para que te traiga al médico. No le digas que te duele ahí porque te va a mandar a un especialista y nunca encuentran nada.” La realidad es que a veces, eventualmente, todavía tengo esos dolores horribles. Pero ahora me los callo y rara vez le digo algo a alguien (Tiene que ser de confianza). Es verdad que nunca nadie encontró nada en eso, lo que validó su opinión e hizo que yo dejara de comentar cada vez que me dolía. Pero también es verdad que ese comentario, analizándolo más profundamente ahora, pudo haber sido el causante de que yo ahora, a mis 19 años, rara vez vaya al médico cuando me enfermo. Como aquella vez, a los 18, que cuando por fin fui a la guardia (Y de casualidad, solo había ido a acompañar a mi novio y aproveche) por mis constantes y agudos dolores de cabeza, mareos y fatiga por el mínimo esfuerzo, terminé internada. Anemia. Problema recurrente en mí debido a mis otros problemitas hormonales (Los cuales leí una vez que pueden llegar a producir depresión. Oh malditas hormonas, ¿también me traen esto?). Pero en todo ese mes y medio que estuve al borde de la muerte (Por que sí, si ese día no iba al médico iba a continuar agravando mi anemia y terminar tirada en la calle, porque por aquella época trabajaba de volantera, lo que hacía que mis dolores se agravaran) en ningún momento se me ocurrió pensar que se debía a mi anemia. Yo pensaba “Bueno, nunca hago ejercicio y menos salgo a la calle, ahora que estoy caminando me agito rápido porque estoy gorda y no estoy acostumbrada.” Pero no, yo hacía media cuadra y estaba al borde del desmayo por otra cosa.
A donde iba con este ejemplo que terminó siendo mucho más largo y lleno de rabia de lo que esperaba, era que no sé hasta qué punto soy lo que creo ser, y hasta qué punto es una idea que alguien (Sino yo) implanto en mi cabeza y de ahí fue creciendo. ¿Realmente todo esto que me pasa es una enfermedad? o ¿Soy “normal” como el resto y por eso no me permito pensar con claridad para no serlo? Soy así, me obsesiono con algo y me cuesta dejarlo ir. Estoy obsesionada con si estoy loca o no. Necesito que venga alguien más, me dé un diagnóstico y me diga “Bueno, lo tuyo es esto” de alguna manera siento que me haría menos loca. Incoherente, lo sé. Pero, también entra en juego mis dudas constantes hacia todo y digo ¿Y si mi enfermedad mental es querer estar enferma? Me da miedo ir a un psicólogo y me diga “Sos una adolescente normal, ya se va a pasar, no tenés nada” (¿A qué edad una deja de considerarse adolescente? Yo seguro quiero dejar de hacerlo.) Que me digan eso me hundiría. Me sentiría aún más loca, como cuando mi madre me decía que era una hipocondriaca pero yo estaba segura de que aquel dolor era real.

Me da miedo, a su vez, dentro de toda mi incoherencia, que me den un diagnóstico. Estar loca porque lo diga alguien más. Me da miedo y al mismo tiempo sé que me daría placer, calma. Siento que podría respirar tranquila y decir “Bueno, soy esto. Tiene una explicación, probablemente una cura o un tratamiento”. Hay cosas de lo que estoy segura aunque nadie me lo diga, estoy segura que tengo periodos de depresión. Estoy segura que tengo ataques de ansiedad, estoy segura de que he tenido ataques de pánico. Estoy segura de que en algunos momentos mi mente no funciona como debería y los pensamientos son tantos y tan fugaces que solo uno logro distinguir, “debería estar muerta”. Pero esos momentos merecen una entrada a parte. Pero de lo que más estoy segura, es que no es lo que me rodea lo que me hace sentir así. No es que tenga una vida de mierda (Bueno, si la tengo, pero he tenido periodos más agradables, así como otros no tanto), no es cuestión de si “la vida me sonríe” o no, la que no puede ser feliz soy yo. La que está mal, soy yo. No es mi vida, no es la gente en ella, no son las cosas que me pasan, soy yo y nadie más que yo la que no puede sentirse bien. Y la respuesta siempre es la misma: Lo que no se siente bien es mi cabeza.

Suicidal’s diary.


Esta entrada está conformada por tres tiempo:
1-El pasado-pasado. Lo primero de primero que escribí sobre el "Suicidal's Diary."
2-El pasado. La introducción que creé en el "Suicidal's Diary" propiamente dicho el día dos del mismo.
3-El presente. Yo ahora escribiendo esto.
¿Qué cambió? No lo sé, me dieron ganas de convertirlo en blog. En parte también porque cuando no estoy en casa no puedo escribir en el diario y al hacerlo blog facilito esto. No sé, no sé. Estoy probando.
Vengo subiendo entradas del Suicuidal's Diary en lo que va de la noche, así me va. Ahora, callate y copia el resto de la entrada:


Siempre yo haciendo las cosas en mal orden. Como no tengo muchas ganas de leer nada de lo que descargue y a decir verdad tampoco de escribir. (No es falta de ganas, es falta de inspiración en este preciso instante), decidí que tal vez era un buen momento para explicar que está pasando en estas hojas:
Hace días que tenía pensado escribir algo que refleje mi mente y algo referido al suicidio, entonces, ¿Por qué no juntarlo y escribir algo desde primera fuente? Si ya me tengo a mi misma para eso. En realidad tengo otras cosas escritas y planeadas con la misma temática, pero si reflejo mi mente al 100% esto es lo más preciso que puedo hacer.
Normalmente escribiría en un blog (y el formato que estoy utilizando hasta ahora es bastante parecido) pero la falta de internet y las ganas de armar algo más grande y privado me superan. Los blogs siempre se vuelven algo tedioso para el final. Lleno de cosas muy variadas, acá solo quiero poner de mi mente lo que pienso en el momento que lo pienso. Lo que pasa y como lo vivo yo. A los blogs los abandono porque algo cambia en mí, en mi vida, que me hace ver ese momento como una etapa cerrada. Me duele leerlos y continuarlos si no es en las condiciones anteriores. Acá quiero ver el proceso completo. No solo las canciones que me conmovían y las frases que una vez me dijeron, más algún que otro texto hecho por mí que, ahora que lo pienso mejor, nunca reflejan lo que pienso porque rara vez escribo lo que pienso, sino lo que imagino. Con esa última frase me refiero a que no hago “reflexiones”. Con seguridad más adelante van a haber algún que otro pedazo de canción, pero con mis reflexiones correspondientes. Seguro se cole algún que otro fragmento de libro que haya retumbado en mi mente, que me haya hecho pensar.
Lo que más busco de esto es entenderme. Leer más adelante lo que se me cruzaba por la cabeza cuando tenía en mi vida toda esta nube negra que no me deja ir. Todo porque espero que se vaya, que me abandone. Pero el nombre se queda. Se quedan los sentimientos que tengo ahora. Se quedan mis ganas de morir (Que quiero profundizar más adelante). Quiero ver el proceso de salir del pozo. O caer incluso más, lo que pase da igual, acá se quedará lo que recorrió por mi cabeza en estos días, los primeros del resto de mi vida o los últimos de ella.
Dejo acá lo que había escribo unos días antes que creo que entran perfecto en esto. Sobre todo porque es una especie de introducción y porque es lo primero que hice cuando empecé con esta idea:
“Hey there: Nunca me gusto escribir de mi misma. Si bien lo he hecho indirectamente, nunca me gusto escribir toda la verdad. Mucho menos hablar de como soy. De mi persona, o mejor dicho, mi personalidad.
¿Y por qué empezar ahora? En parte porque siempre lo hago, en mi mente. En parte porque estoy leyendo un libro narrado en primera persona, sobre un “caso real”, y como siempre, empecé a hacer lo mismo. Cada vez que leo un libro en mi cabeza empieza una narración similar.
Yo soy rara. Todos pueden decirlo. Me lo han dicho más de una vez, sin necesidad a que yo implante la idea. Me lo han dicho porque lo soy. Siempre lo supe. Es lo que más recuerdo de mi vida, de mi infancia. Esa sensación de que era diferente al resto, pero no de manera buena. No es ese “especial”. Y si me han dicho especial, tampoco fue de buena manera. Al menos así lo tomo yo. El tema es que siempre me sentí diferente, que no encajaba, que había algo en mí que no me hacía conectar con el resto de la manera que yo los veía a ellos hacerlos. Esto es lo que más vale mención de mi persona.
Podría hablar de mi cuerpo, pero poco importa en algo escrito a mi parecer. Rara vez describo a mis personajes, prefiero que se vaya dando a medida que avanzando. Pero no soy un personaje y supongo que no es un dato irrelevante mencionar que soy petiza y gorda. “¡Ja! Con razón, dirán algunos.” Pero, ¿por qué no es irrelevante? No lo sé. Para mí lo es. Si nunca le di mucha importancia a mi peso. Es, justamente, porque lo veo irrelevante a mi persona, a mi personalidad. Pero sé, sin embargo, me doy cuenta que para el resto es algo importante. Es algo que me define. Para mí no es más que un simple hecho, yo sería yo sin importar mi peso y mi estatura. ¿Mi vida? Ah, eso quién sabe.
A veces me miro al espejo y me veo fea. Otra cosa que me dicen mucho es que tengo “cara linda”. Esto suele ir acompañado de un “es una lástima”, la mayor parte del tiempo nadie lo dice. Pero me doy cuenta cuando lo piensan. 
Volviendo a mi absoluta deficiente personalidad, no sé por dónde empezar más allá del hecho de que soy rara. Me gusta mucho decir que soy mala. Y es que lo soy. Pero también soy buena, amable. Me preocupo por el resto. Pero eso no me hace menos egoísta. Ni menos mala. Tal vez solo me hace más de ello.
Siempre me preocupa mucho el hecho de si soy obsesiva. Si me obsesiono, siempre es por las cosas equivocadas, por supuesto. Como mi obsesión por no ser obsesionada. Cuando algo entra en mi cabeza me es muy difícil dejarlo ir. Hay cosas que todavía recuerdo, eventualmente, que solo me hacen mal. Es como si los malos recuerdos aparecieran salvajemente en los momentos más equívocos. Me torturan.”


Eso texto incompleto es lo que escribí aquella tarde antes de saber que iba a convertirme en una ermitaña, cuando todavía vivía en la casa de mi vieja. Supongo que debería explicar que paso ahí, porque estoy acá. También hablar de mi vida… Todas esas cosas, pero esto no es una autobiografía. No me interesa contar el pasado. Así que si hago mención de él, será cuando lo crea necesario, sin orden cronológico. No me interesa que alguien en algún futuro lea esto y entienda nada de nada. Solo yo importo acá. Solo yo lo voy a entender del todo y eso está bien. Porque nadie puede entender la mente de otro, no de verdad.

Ermitaño, ermitaña:

Nombre masculino y femenino.
Persona que vive sola en un lugar deshabitado, especialmente para dedicar su vida a la oración y al sacrificio.

Y así me siento cuando estoy acá. Una ermitaña. Despojada de todo lo que se encuentra del otro lado del puente, de mi mundo real. Largas horas sin Internet o cable. La televisión se limita a los canales de aire que  no me llaman en lo más minino la atención, con sus programaciones insípidas, estúpidas y repetitivas.
Leo mucho, escribo mucho, o al menos trato. También escucho música. Pero acá toda mi música no me da ganas. Me deprime o no me dan ganas de escucharla. Pensar. Meditar. Sin duda es lo que más hago cuando estoy acá. Con un poco de suerte fumar, pero el faso escasea para mí últimamente y los cigarrillos salen dinero que no puedo darme el lujo de gastar, sobre todo si quiero comprar marihuana. Acá todos mis sentimientos parecen aumentar desmedidamente, el problema es que el vacío es lo que predomina y lo que más aumenta.
Hace poco más de tres horas que me desperté y ya no sé qué hacer con mi alma. Voy a tratar de terminar el primer capítulo de “TLWC” y si se puede cambiarle el nombre. Que no me gusta un carajo, es muy épico el nombre para lo que busco de esa novela. Tampoco creo que vaya a poder convertirlo en una novela. Pero no importa, voy a ver a donde lo puedo llevar.

La estática es buena para escribir.

No tengo idea de porqué.  No tengo idea cómo. Pero esto de no poder prestarle atención a la tele es bastante bueno para concentrarme en mover los dedos, que a decir verdad, tienen un poco de frío. Bien Mimi, hablando en tercera persona de tus propios dedos. Agh, bien Mimi, dándote cuenta cuando haces algo “raro” y dándole vuelas en tu cabeza una y otra vez. (Una y otra vez…)

Cold as you.

Últimamente pienso mucho en que “no recordaba cómo se sentía el frío, la época” y es verdad. La sensación de los dedos entumecidos, las capas y capas de ropa, narices rojas y mojadas, humores gélidos, (¿Gélidos? Mmm cambiar palabra luego de una búsqueda en Internet), bufandas apretadas… A lo que voy es que no recuerdo mi anterior invierno. No recuerdo que hice o dejé de hacer. No recuerdo que estaba pensando. No logro formar una idea de cómo me estaba sintiendo. En el fondo me doy una idea, o creo hacerlo, e inevitablemente comienzo a llenar el vacío en mi mente diciendo “estabas durmiendo. Te sentías mal, estabas agobiada con tu vida y no tenías ganas de vivir, así que dormías.”

Todos mis pensamientos parecen girar, inevitablemente siempre, para el mismo lado.

Can you save my Heavy Dirty Soul?






Y nunca nadie la pudo salvar. Solo la distrajeron; Porque no se puede salvar a alguien se si mismo.

Viajes en el tiempo.

Hoy la vida me regaló un pequeño milagro: un viaje en el tiempo hacia varios años atrás. Aquella época en la que eramos nuestro propio perfecto grupo de amigos que reía por horas sin parar y no necesitaban de nadie más. Cuando éramos inseparables y no había momentos de silencios (tan) raros.
Por supuesto esto solo duró una noche, pero fue suficiente para darme cuenta que no sé en que momento la vida cambio tanto. Sé perfectamente y mejor que nadie que lo hizo, pero experimentar en carne propia el pasado hace que me sienta perdida y piense: ¿En que momento dejo esta vida de ser posible? ¿Cuándo salí de las vidas de estas personas y entro otra que parece integrarse y ser más apreciada que yo? (Y lo hace, por supuesto. Conmigo siempre fue complicado) ¿Cuál fue la causa de que todo cambiara? Ahg, sí. El sexo puede arruinarlo todo.
Cómo bien dije, me siento perdida en el tiempo, en la realidad. Me duelen cosas que ya no deberían dolerme. En parte porque todavía la anhelo. En parte porque es solo una persona la que me hizo viajar. Un solo recuerdo de una (o dos) noches en especial. Varias tardes tan iguales a las otras pero de todas maneras llenas de  buenos recuerdos. Estúpida, estúpida yo.
Tal vez sólo estoy mariconeando de nuevo y en realidad todos esos recuerdos están tan llenos de dudas, sentimiento de estar pérdida y dolor y yo sólo no quiero recordarlo como debería.

28 horas.

Bueno, no creo que cuente. Sobre todo considerando que más de 12 horas de esas 28 me las pasé durmiendo.
De todas maneras me ganó de mano mi tía. Trajo unos ravioles con salsa. AGH DIOS. Si no hubiera hecho eso podría haber convencido a la abuela de tomar un té y listo. Igual, por supuesto, traté de arreglarlo lo máximo posible. If you know what I mean.
“Mañana” será un nuevo día. Lo digo entre comillas porque son las 11:34pm y yo me desperté hace una hora y media más o menos. Supongo que será otra noche sin dormir. Debería tomar coraje y comprar las malditas pastillas para dormir. (Y usarlas bien…)
No veo la hora de empezar a trabajar y poder decirle a la abuela “No, comí mucho en el trabajo” y que no me diga nada. Es increíblemente difícil persuadirla de alimentarme. Es una abuela después de todo. Ayer solo logré convencerla de no hacerme una cena porque había salido a la tarde y le dije que comí mucho. El almuerzo me lo salteé gracias a dormir, por eso no podía decirle que no a la cena… Porque se hubiera escandalizado… Aunque estoy orgullosa de mi misma por haber perdido ya 3 kilos. Por algo se empieza, ¿no?
Estaba pensando en comprarme una balanza, me sería de mucha ayuda. Pero bueno, el dinero sigue siendo mi principal traba. Mañana si voy a lo de mi mamá me pesaré. Y si no duermo voy a tratar de ser lo más productiva posible. En fin, espero mañana poder hacerlo bien.